El grupo bancario francés Banque Populaire y Caisse d'Épargne (BPCE), uno de los cuatro bancos más grandes del país, anunció el lanzamiento de un nuevo servicio que permitirá a los clientes minoristas comprar y vender criptomonedas. A partir del 8 de diciembre de 2025, los usuarios podrán operar con criptomonedas estables como Bitcoin, Ethereum, Solana y USDC a través de aplicaciones móviles y cuentas de corretaje dedicadas.
Acceso a Criptomonedas
En la fase inicial, el acceso directo a la compra de activos digitales se proporcionará únicamente a los clientes de cuatro de las 29 entidades de crédito regionales que conforman BPCE. Esta decisión tiene como objetivo probar el nuevo servicio y evaluar su popularidad entre los clientes. Si el proyecto piloto tiene éxito, el banco planea ampliar el acceso al servicio a los 12 millones de clientes del grupo para 2026.
Gestión de Cuentas y Cumplimiento Legal
La negociación de criptomonedas se organizará a través de aplicaciones de banca móvil, y las cuentas de corretaje serán gestionadas por la filial de BPCE, Hexarq. Esta empresa cuenta con la licencia de la regulación MiCA (Mercados de Criptoactivos) de la Unión Europea, lo que le permite operar legalmente en el mercado de la UE. Hexarq se encargará de la apertura y el mantenimiento de las cuentas de sus clientes, la compraventa de activos digitales por moneda fiduciaria, y el almacenamiento e intercambio de tokens.
Costo de los Servicios
BPCE cobrará una tarifa fija de 2,99 € (aproximadamente 3,48 $) al mes por la liquidación y la gestión de efectivo de las cuentas de corretaje de criptomonedas, más una comisión del 1,5 % por cada transacción. Esto permitirá a los clientes gestionar cómodamente sus criptoactivos sin salir de su aplicación bancaria habitual.
Impuestos sobre las Criptomonedas
Cabe destacar que, en noviembre de 2025, la Asamblea Nacional Francesa aprobó una enmienda al Código Tributario que introduce un nuevo impuesto sobre el patrimonio improductivo, que ahora incluye oficialmente los activos digitales. Esto significa que todos los ahorros en criptomonedas de los residentes franceses se incluirán en la base imponible, lo que podría afectar el interés en el trading de criptomonedas.
En conclusión
El lanzamiento del trading de criptomonedas en BPCE es un paso significativo para el sector bancario francés y podría enviar una señal importante a otras instituciones financieras. Dado el creciente interés en los activos digitales, esta iniciativa podría atraer nuevos clientes y fortalecer la posición del banco en el mercado.