La Comisión Europea está preparando un borrador que podría cambiar significativamente la distribución de las competencias de supervisión del sector de las criptomonedas en la Unión Europea. Bloomberg informa de ello, citando un borrador que facultaría a la ESMA (Autoridad Europea de Valores y Mercados) para supervisar y otorgar licencias a todos los proveedores de servicios de criptomonedas.
Nuevo Mecanismo de Supervisión
El documento propuesto aún no ha superado todas las revisiones necesarias y debe ser aprobado por el Parlamento Europeo y el Consejo de la UE. Según el borrador, la ESMA se convertiría en la autoridad supervisora directa de todas las empresas de criptomonedas que operan en la UE, centralizando la supervisión y simplificando el proceso de concesión de licencias.
Actualmente, en virtud del Reglamento sobre Mercados de Criptoactivos (MiCA), las empresas solo necesitan obtener autorización en una jurisdicción de la UE, lo que les permite operar en todo el bloque mediante un mecanismo de «pasaporte». Sin embargo, con la introducción de la nueva normativa, la ESMA también tendrá potestad para emitir las licencias iniciales para los servicios de criptomonedas.
Posibles consecuencias
Según el proyecto de ley, la ESMA podrá delegar algunas de sus funciones en los reguladores nacionales si está justificado. Sin embargo, la Comisión declinó hacer comentarios al respecto.
Ya han comenzado a surgir críticas dentro del sector. Robert Copic, secretario de Blockchain para Europa, expresó su preocupación por el hecho de que la apertura de MiCA en esta etapa podría generar incertidumbre jurídica y ralentizar el proceso de concesión de licencias. Señaló que las autoridades nacionales han estado colaborando activamente con las empresas, complementando la supervisión transfronteriza de la ESMA.
Opinión de expertos
Copic también hizo hincapié en que, si la UE decide adoptar un modelo más centralizado, debería hacerlo únicamente tras un análisis exhaustivo de los primeros años de la aplicación práctica de MiCA. La presidenta de la ESMA, Verena Ross, ya había señalado que la decisión de confiar en la supervisión nacional en el marco de MiCA podría ser cuestionable, dado que requería un esfuerzo considerable por parte de los 27 Estados miembros.
Por lo tanto, los próximos cambios en la regulación de criptomonedas de la UE podrían tener un impacto significativo en el mercado y sus participantes, creando tanto nuevas oportunidades como riesgos potenciales.