¿Invertir en metaspace es una buena idea o demasiado arriesgado?
Demasiado grande para ignorarlo, pero aún con un futuro completamente incierto: metaspace está listo para acoger empresas, pero aún hay muchas dudas sobre las oportunidades y los riesgos que puede conllevar ese salto.
En cualquier caso, probablemente merezca la pena al menos acercarse a esta pregunta: la inversión en el ecosistema digital se ha más que duplicado en 2022, principalmente porque ha estado impulsada por grandes adquisiciones -como la de Activision Blizzard, que costó 69.000 millones de dólares a Microsoft y ahora está bajo escrutinio antimonopolio- o por adquisiciones más pequeñas, que aún suponen entre 12.000 y 14.000 millones de dólares de capital riesgo.
Es más, el éxito de algunas grandes empresas de videojuegos es bien conocido: en 2022 Roblox registró más de 58 millones de usuarios activos diarios, y en 2020 Fortnite registró más de 20 millones de ventas e ingresos de unos 9.000 millones de dólares. Y la inversión continúa: Meta está gastando al menos 10.000 millones de dólares al año para desarrollar su metaespacio.
A pesar del gran interés, muchos CEO siguen preguntándose cuántos resultados tangibles se pueden conseguir a corto plazo implantando un ecosistema digital en sus empresas. ¿Deben ver el metasistema como una gran oportunidad o como un posible escollo? Según un estudio en profundidad publicado por McKinsey & Company, será posible: los riesgos no serán tan grandes como se temen.
La opinión más común entre las empresas en crecimiento es que la metabúsqueda es una evolución natural de Internet. Además, al tratarse de una tecnología vasta y global (similar en escala a la inteligencia artificial), su enorme potencial no pasará desapercibido: las estimaciones sugieren que podría generar entre 4 y 5 billones de dólares en ingresos para 2030.
Está claro que la ola de cambio podría ser muy influyente (como ocurre con todas las tecnologías disruptivas), pero la opinión de los líderes empresariales no parece ser negativa. En una encuesta realizada en abril de 2022, McKinsey & Company descubrió que cerca del 95% de los directores ejecutivos esperan que los metadatos tengan un impacto positivo en su sector en un plazo de 5 a 10 años y el 61% cree que cambiará la forma en que funciona su sector.