Una nueva ola de medidas represivas contra la minería ilegal de criptomonedas ha comenzado en Libia. La Fiscalía General del país anunció la implementación de sanciones penales para los mineros clandestinos, reemplazando las multas previamente ineficaces.
Sanciones más severas
En noviembre, un tribunal de Zliten condenó a nueve personas a tres años de prisión por establecer una operación clandestina de minería de Bitcoin en una acería. Además, se confiscó el equipo de minería de los condenados y se transfirieron sus activos al Estado. Esta decisión marcó un paso significativo en la lucha contra la minería ilegal de criptomonedas en el país.
Prohibición de la minería y circulación de criptomonedas
La minería y circulación de criptomonedas están prohibidas en Libia desde 2018. El Banco Central de Libia (BCL) justificó esta prohibición alegando riesgos asociados con el lavado de dinero y la financiación del terrorismo, afirmando que los activos digitales no son de curso legal y carecen de protección legal. Asimismo, el Ministerio de Economía restringió la importación de equipos de minería.
El Problema de la Minería Ilegal
Según la fiscalía, casi el 1,3% de la población libia posee activos digitales y puede participar en actividades prohibidas debido a la penetración de internet cercana al 100% en el país. Sin embargo, como explicó la experta legal Nadia Mohammed, con sede en Trípoli, las leyes actuales no penalizan el proceso de minería en sí. Los mineros no son procesados por la minería de criptomonedas, sino por delitos relacionados, como la conexión ilegal a la red eléctrica y el robo de electricidad.
Impacto en la Red Eléctrica
Según la empresa estatal de energía GECOL, las granjas de minería ilegal consumen más del 2% de la producción total de electricidad del país. Esto supone una carga adicional para la ya sobrecargada red eléctrica de Libia.
Anteriormente, las fuerzas del orden libias desmantelaron varias granjas de minería ilegal en el oeste del país, deteniendo a aproximadamente 50 ciudadanos chinos e incautando aproximadamente 100.000 dispositivos. Estas acciones ponen de relieve la seriedad de las autoridades en la lucha contra la minería ilegal y sus repercusiones en la economía y la seguridad del país.