Los cuerpos del empresario de criptomonedas Roman Novak y su esposa, Anna, fueron descubiertos en los Emiratos Árabes Unidos (EAU). Esto fue reportado el 1 de diciembre por el canal de televisión 78.ru en Telegram. Los restos de la pareja fueron encontrados en un terreno baldío en el desierto hace aproximadamente dos semanas.
Asesinato y Secuestro
Según el canal de televisión, el 7 de noviembre se informó que la pareja había sido asesinada en los EAU. Fueron secuestrados para extorsionarlos, pero al no pagar el rescate, fueron asesinados. El Comité de Investigación de Rusia (CIFR) ha abierto una investigación criminal sobre la desaparición de la pareja.
Los tres sospechosos del asesinato han sido arrestados y, según se ha comprobado, también son ciudadanos rusos. Uno de los detenidos, Konstantin Sh., fue condenado previamente a 15 años de prisión por tráfico de drogas en 2010.
Motivos del secuestro
La portavoz del Ministerio del Interior ruso, Irina Volk, informó que el secuestro de la familia de San Petersburgo estuvo motivado por la extorsión de criptomonedas. Los delincuentes alquilaron coches y locales para retener a los rehenes, lo que indica una operación planificada.
El 7 de noviembre, la Guardia Nacional del Territorio de Krasnodar publicó un vídeo del arresto de uno de los miembros del grupo criminal sospechoso del asesinato de Novak, conocido por ser un estafador de criptomonedas.
Obligaciones de deuda
El 8 de noviembre, se reveló que Roman Novak debía más de 6,4 millones de rublos en Rusia. Se abrieron nueve procedimientos de ejecución en su contra, varios de los cuales fueron posteriormente desestimados en virtud del Artículo 46, Parte 1, Cláusulas 3 y 4 de la Ley de Procedimientos de Ejecución.
En conclusión
El secuestro y asesinato de Roman Novak y su esposa pone de relieve los peligros asociados al negocio de las criptomonedas y la extorsión. Este trágico incidente sirve como recordatorio de que los delitos relacionados con las criptomonedas pueden tener graves consecuencias, y las fuerzas del orden continúan combatiéndolos.