En su reciente discurso, el presidente de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), Paul Atkins, identificó aspectos clave del nuevo proyecto de ley que regulará las criptomonedas. Esta declaración se realizó el 12 de noviembre en el Banco de la Reserva Federal de Filadelfia, en el marco de la iniciativa Project Crypto.
Momentos iniciales de las reformas
Atkins habló sobre los planes de la SEC para modernizar la regulación del sector de las criptomonedas, haciendo hincapié en la necesidad de crear una clasificación clara de tokens, conocida como taxonomía de tokens. Esta clasificación se basará en la prueba de Howey, que ayuda a determinar si un valor es activo o no.
Según Atkins, es importante destacar que «los contratos de inversión tienen fechas de vencimiento». Señaló que, como bien indicó la comisionada Hester Pierce, un token que inicialmente podría clasificarse como contrato de inversión no necesariamente permanecerá así indefinidamente. Cuando el contrato vence, el token puede seguir negociándose, pero dichas transacciones ya no se considerarán transacciones de valores.
Exclusiones para activos digitales
Atkins también subrayó que, bajo su liderazgo, la SEC no considerará las materias primas digitales, los tokens coleccionables, los tokens de utilidad ni los tokens de red como valores. Sin embargo, los valores tokenizados seguirán bajo el control de la Comisión.
Nuevo régimen propuesto para criptoactivos
Un aspecto importante de la futura legislación será la creación de un «paquete de exclusiones», que permitirá establecer un régimen separado para las ofertas de criptoactivos que se rijan por contratos de inversión. Atkins expresó su esperanza de que la SEC pueda introducir un régimen de oferta específico para dichos activos, lo que brindaría a las empresas mayor flexibilidad en el cumplimiento de las normas de protección al inversor.
Se acabó la «supervisión laxa»
El director de la SEC indicó claramente que, en el marco de la nueva legislación, no habrá lugar para la «supervisión laxa». Esta declaración subraya la intención de la Comisión de garantizar un control estricto y el cumplimiento de la legislación en materia de activos digitales, lo cual, según Atkins, es un paso necesario para proteger a los inversores y el desarrollo del sector de las criptomonedas.
Por lo tanto, los próximos cambios en la regulación de las criptomonedas prometen ser un avance significativo en materia de transparencia y seguridad en el mercado de activos digitales.