La bolsa está en crisis, con los balances (a menudo difíciles de reconstruir) en números rojos y una situación general que no permitirá ni en un mundo de fantasía que FTX vuelva a funcionar. He aquí un resumen de lo que ha dicho y comentado Anthony Scaramucci, de Skybridge Capital, que quizá sea la última palabra sobre tanta palabrería que sale de los tribunales, de los entusiastas y de algunos sitios web de fantasía.
En resumen: resucitar FTX, especialmente en una fase del mercado con volúmenes bastante bajos -y aunque es imposible decir con certeza cuándo volverán a crecer los volúmenes y cuándo volverán las bolsas a moler beneficios- es absolutamente imposible.
O al menos eso es lo que opina Anthony Scaramucci, que ha tenido una relación especial con SBF (le vendió el 30% de su empresa) y debe saber algo de lo que pasa en el mercado de valores, por muy difícil que sea a menudo obtener información fiable.
Relanzamiento de FTX: crónica de la noticia que nunca se produjo
En realidad, el tormento sobre el posible relanzamiento de FTX viene de meses atrás, o más bien desde que John Rae, que es el consejero delegado del grupo de procedimientos concursales, confirmó que existe interés, aunque mínimo, de algunas entidades en que la tecnológica revitalice la bolsa. De ahí, sin embargo, por el mecanismo habitual del teléfono inalámbrico, se pasó, al menos según algunas publicaciones, a una semideterminación de lo que estaba en ciernes. El semideterminismo fue luego respaldado por algunas declaraciones de los abogados implicados en el procedimiento concursal, incluso éstas, sin embargo, han sido objeto de un sutil corta y pega.
Situación complicada exagerada por algunos periódicos
Es probable que los hechos demuestren que los que esperan que FTX vuelva a funcionar están equivocados, ya que cuanto más se analiza el asunto, más áreas emergen en las que es imposible resurgir de las cenizas.
Los abogados que siguen el caso también señalan que la realidad es que incluso el software, que todo el mundo o casi todo el mundo aprecia, tenía muchos defectos - y después de lo ocurrido, será difícil volver a ponerlo en producción arreglando las puertas traseras y otras lagunas que Alameda y FTX utilizaron para obtener una ventaja en el mercado y sobre sus clientes.